INFORME SEMANAL 21 DE SEPTIEMBRE

EDITORIAL SV
Al cierre de la preparación de esta edición el INDEC publicó los datos de pobreza, que mostraron para las personas un crecimiento de 4,1 puntos porcentuales respecto al último semestre y de 0,7 puntos porcentuales respecto a hace un año. Esta dinámica es consistente con la caída de los ingresos reales y la actividad en zonas urbanas que se dio durante el último año y especialmente durante el último semestre.
En cuanto a la actividad económica, los datos publicados esta semana dejan un arrastre estadístico para 2026 (lo que crecería el país si la actividad se estancase en el nivel de julio) de -0,2%. Pronosticamos un crecimiento anual del PIB inferior al 2% en este contexto. Este Semanal también muestra que continúan cayendo las ventas asociadas a consumo masivo.
La balanza comercial sigue mostrando una dinámica muy positiva en los números, impulsada tanto por el crecimiento de las exportaciones (en donde, como se analiza en este Semanal en detalle, Vaca Muerta y el agro tienen un rol fundamental) y por la caída de las cantidades importadas, que contuvieron el valor total de las importaciones a pesar del aumento en sus precios. Esto último es el reflejo de la contracción de la actividad económica urbana.
El riesgo país subió durante la última semana. Dos factores explican esta dinámica: la suba de los rendimientos de los instrumentos de referencia libre de riesgo en EEUU, que genera una reasignación de la liquidez global y castiga a las economías emergentes; y la dinámica propia de la economía real argentina, que socava la confianza.
En este sentido, el informe hace un análisis comparativo entre el impacto que tuvieron los movimientos de tasas globales y del dólar, y se observa que la suba del riesgo país en Argentina ha sido mayor que en economías financieramente “comparables”, como por ejemplo Ecuador.
Por otra parte, el tipo de cambio y la inflación no están sufriendo el impacto del escenario global de tasas más altas – como hemos señalado en informes previos, es esperable incluso que continúe bajando lentamente la inflación en el contexto macroeconómico actual del país.
