INFORME SEMANAL 22 DE JUNIO

EDITORIAL SV
La economía argentina continúa mostrando una marcada diferencia entre la
evolución de las variables financieras y el desempeño de la economía real: los datos
conocidos esta semana muestran que el PBI creció 2,3% en el primer trimestre de
2026 con respecto al mismo período del año anterior. Sin embargo, se trata de un
crecimiento muy concentrado: cerca del 80% de la expansión se explica por apenas
tres sectores: el agro, minas y canteras, y la intermediación financiera. Mientras
tanto, la industria y el comercio continúan en retroceso, lo que evidencia que buena
parte de los sectores urbanos no logra recuperar dinamismo.
Esta composición del crecimiento también se refleja en el mercado laboral. Lo que
observamos es un deterioro en la calidad del empleo, con un aumento de la
informalidad, un fenómeno consistente con una actividad que no genera suficientes
puestos de trabajo formales en los sectores de mayor intensidad laboral.
En este contexto, resulta difícil esperar una aceleración de la actividad en los
próximos meses. Los principales componentes de la demanda agregada siguen
mostrando debilidad: el consumo continúa condicionado por el poder adquisitivo de
los ingresos y los elevados spreads de las tasas para los préstamos personales; la
inversión privada no exhibe señales de despegue y la inversión pública permanece en
niveles muy reducidos.
En el frente financiero, en cambio, el panorama continúa siendo relativamente
estable. El dólar registró una suba en los últimos días, pero permanece lejos del techo
de la banda de flotación. Consideramos que en las próximas semanas puede haber
cierta volatilidad, aunque no vemos presiones desestabilizantes para el mercado
cambiario.
A ello se suma nuestra expectativa de que el Tesoro Nacional logre refinanciar los
importantes vencimientos de deuda en pesos previstos para julio. De concretarse,
ello contribuiría, al menos en el corto plazo, a sostener la estabilidad financiera,
reducir eventuales tensiones cambiarias y favorecer que la inflación permanezca
contenida.
Por último, en el frente externo, la cuenta corriente continúa siendo deficitaria,
aunque mostró una mejora significativa respecto del primer trimestre del año pasado,
explicada principalmente por la evolución favorable de la balanza comercial.
El Semanal analiza estos asuntos en detalle. Buena lectura y buen fin de semana.
