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Suramericana Visión impulsa una propuesta para reformar la asignación de los Derechos Especiales de Giro del FMI, en el marco del T20

En el marco del Think 20 (T20) —el grupo de think tanks que acompaña al G20—, Suramericana Visión participó en la publicación del documento “Reformar los criterios para la asignación de DEG para fortalecer su papel en la respuesta a crisis globales y el financiamiento para el desarrollo sostenible”, una contribución clave para repensar el rol de los Derechos Especiales de Giro (DEGs / SDRs) en la arquitectura financiera internacional.

El paper fue elaborado por Martín Guzmán y Maia Colodenco, junto a Florencia Asef Horno, Ximena Bernard Tetrais, Emiliano Libman y Eleonora Cogo, y propone reformas concretas para transformar a los DEGs en una herramienta más eficaz frente a las crisis globales y las crecientes necesidades de financiamiento para el desarrollo sostenible.

Un contexto de restricciones crecientes para los países en desarrollo

El documento parte de un diagnóstico claro: los países en desarrollo enfrentan niveles de deuda elevados o insostenibles, tasas de interés internacionales más altas y menor acceso al financiamiento, en un contexto en el que sus necesidades de inversión —en desarrollo productivo y acción climática— son cada vez mayores.

Frente a este escenario, los DEGs del FMI aparecen como una alternativa crucial, ya que permiten generar liquidez sin crear deuda adicional ni imponer condicionalidades. Sin embargo, su potencial está hoy severamente limitado por los criterios de asignación vigentes.

Una asignación ineficiente y desigual

Actualmente, la distribución de DEGs se realiza según las cuotas de los países en el FMI, un esquema que refleja relaciones de poder históricas y no las necesidades reales. Como resultado, en la asignación de 2021 más del 60% de los DEGs fue a economías avanzadas, mientras que los países de bajos ingresos recibieron apenas el 3,2%, pese a ser quienes más los necesitaban y quienes más intensivamente los utilizaron.

Esta mala distribución explica por qué los DEGs son, al mismo tiempo, un recurso valioso y profundamente subutilizado.

Propuestas para una reforma estructural

El documento propone reformar los criterios de asignación, incorporando métricas objetivas de vulnerabilidad económica, necesidades financieras y riesgos estructurales, con el objetivo de que los DEGs se asignen allí donde su impacto potencial sea mayor.

De este modo, los DEGs podrían dejar de ser únicamente un instrumento de gestión de crisis para convertirse en una fuente estable de financiamiento para el desarrollo y la acción climática, en un contexto en el que la brecha de financiamiento supera los USD 2 billones anuales.

Un debate clave para el G20

El trabajo subraya la importancia de que el G20, y en particular su grupo de Arquitectura Financiera Internacional, impulse esta discusión estratégica, para que los DEGs puedan finalmente cumplir su mandato original: contribuir a la estabilidad financiera global y al desarrollo sostenible.

📄 Leé el documento completo publicado en el marco del T20 Sudáfrica 2025 👉🏼 ACÁ